Naipes BHOOMI. La belleza orgánica de nuestro planeta capturada en una baraja
Nuestro planeta es el escenario silencioso donde se desarrolla toda la existencia. Desde la inquebrantable firmeza del sustrato rocoso hasta la delicada hoja que busca la luz del sol, la Tierra es un organismo vivo lleno de contrastes. Un término sánscrito que hace referencia a nuestro mundo y que da nombre a esta profunda conexión entre la humanidad y el suelo que la sustenta: BHOOMI.
Los lectores habituales del blog ya conocéis de sobra a Bivas Bhattacharjee (Old Gravity). Es un privilegio ver cómo su creatividad sigue madurando con cada propuesta. Tras sumergirnos en el simbolismo de Open Secrets y en la épica de Chakravyuh, Bivas inició con Orion Playing cards una ambiciosa colección basada en los elementos. Sentimos el calor abrasador de Agni, nos dejamos llevar por la fluidez de Jal, y en esta quinta aventura, regresamos a nuestras raíces para pisar con fuerza la Tierra.
Para entender la magnitud de este trabajo, es imprescindible detenerse en su técnica de fabricación. Toda la baraja —desde el último índice hasta el dorso más ornamentado— comparte exactamente los mismos trazos y el mismo arte geométrico en sus dos ediciones. El secreto de su transformación radica en un sofisticado proceso de impresión. Sobre una base de papel metalizado, se aplican tintas con diferentes niveles de transparencia. Esto genera un brillo selectivo espectacular: mientras los fondos terrosos se mantienen opacos y mates, los detalles florales y orgánicos dejan pasar el reflejo del metal, destellando dinámicamente al manipular las cartas.
Esta filosofía visual comienza en los dorsos de los naipes. El diseño es una intrincada composición simétrica del Árbol de la Vida, donde raíces, troncos y enredaderas se entrelazan capturando el vibrante despertar de la superficie terrestre.

Este lienzo unificado nos regala unas caras asombrosas. Olvidando la monarquía tradicional, las cartas de la corte presentan un elenco multicultural que rinde homenaje a quienes han forjado nuestra relación con el entorno, incluyendo eruditos antiguos como Eratóstenes, perseverantes agricultores asiáticos, mineros incansables y figuras místicas del folclore.
La narrativa visual continúa en los ases, ilustrados como imponentes estructuras naturales, como el robusto roble de las picas o la formación cristalina de los diamantes.

Esta temática llega hasta las cartas numeradas, donde los clásicos símbolos de los palos han sido reimaginados como diminutos Árboles de la Vida llenos de ramificaciones, descansando sobre lienzos mate llenos de texturas orgánicas.

La campaña nos ofrece cuatro barajas en total, divididas en dos temáticas visuales que exploran las dos caras del planeta, presentadas cada una en una versión Estándar y una exclusiva versión Gilded (cantos metalizados) limitada. Ambas ediciones presumen de estuches con un relieve escultórico extremo que invita a acariciar las texturas de la corteza y la piedra.
Por un lado, la edición BLOOM capta el florecimiento de la superficie. Su paleta inunda el diseño común con verdes esmeralda, marrones de bosque vivos y un oro deslumbrante que simula la luz del sol filtrándose por las hojas. La versión Bloom Estándar nos ofrece este estallido primaveral, mientras que la versión Bloom Gilded eleva la apuesta con un estuche alternativo mucho más lujoso y unos cantos metalizados en oro sólido puro.

En el extremo opuesto encontramos la edición ROOTS, una inmersión en la oscuridad y la resistencia del subsuelo. Manteniendo los mismos dibujos, los colores se transforman radicalmente hacia tonos ámbar profundo, madera oscura y destellos plateados que evocan la luz de una caverna. La versión Roots Estándar nos sumerge en esta atmósfera estoica, y su contraparte Roots Gilded remata la experiencia con otro estuche de diseño exclusivo y unos espectaculares cantos metalizados en color cobre industrial.

Para coronar el proyecto, los creadores han diseñado una moneda conmemorativa esmaltada en verde esmeralda y oro, donde destaca el árbol de la vida y el lema sánscrito que vertebra toda la baraja: la idea de que el mundo entero es una sola familia.

Solo quedan 48 horas para que la campaña cierre sus puertas, así que si no te quieres perder esta obra de arte orgánica, no dudes en visitar : la página del proyecto y hacer tu aportación.
¡Buena suerte!


















